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Niño enfermo, por Arturo Michelena

Espasmos del llanto


Un espasmo del llanto es una situación que se da en algunos niños sanos (cerca del 5%), entre los 6 meses y los 5 años de edad y que, a pesar de su benignidad, puede asustar a quien lo observe.

¿Qué son los espasmos del llanto?

Son episodios desencadenados por un enfado, un susto o una emoción importante, en el que el niño deja de respirar bruscamente. No se sabe por qué pasan, ni por qué los tienen unos niños y otros no. Son más propensos en los hijos de padres que han tenido espasmos del llanto de pequeños. A pesar de ser muy alarmantes, su naturaleza es totalmente benigna sin ningún riesgo para la salud.

¿Cuáles son los síntomas?

Después de una caída, un golpe, una contrariedad o un enfado, el niño llora o intenta llorar. Después, de repente, deja de respirar y comienza a ponerse poco a poco morado y rígido (espasmo del llanto cianótico). Si el episodio se alarga más de 10-15 segundos pueden producir algunas sacudidas, como convulsiones.

niño llorando

Finalmente, el niño empieza a llorar o pierde la conciencia brevemente. Hay otro tipo de espasmos del sollozo, menos frecuentes, en que los niños se quedan pálidos, no morados (espasmo del llanto pálido). Suelen ocurrir después de un susto o un sobresalto. Los espasmos del llanto producen mucha alarma en las familias. Sin embargo, los niños se recuperan en unos segundos, sin hacer nada especial.

¿Qué se puede hacer?

Mantener la calma o al menos intentarlo. Los espasmos del llanto terminan tan rápido como empiezan, en pocos segundos y sin ninguna repercusión para el niño. No hay que sacudir, gritar, ni golpear el niño, ya que esto no conseguirá que el espasmo ceda más rápidamente y puede lesionar sin querer. Tampoco es necesario respiración boca a boca, ni otra maniobra de reanimación. Puede ser difícil para los padres estar quietos hasta que el niño se recupere, pero hay que intentar convencerse de que se recuperan solos, sin ninguna consecuencia.

¿Cuándo debo consultar?

Si el niño tiene un primer episodio y no está seguro de que realmente se trate de un espasmo del llanto, se debe consultar al pediatra. Si se está muy preocupado por los episodios o son muy repetitivos también se pueden consultar con el pediatra las dudas y preguntar sobre cómo actuar.

¿Qué consecuencias tienen?

Ninguno. Los niños se recuperan íntegramente en cada episodio. No existe ninguna relación a ninguna enfermedad. Los niños con espasmos del llanto no tienen más riesgo de desarrollar epilepsia, aunque en algunos episodios puedan producir sacudidas (convulsiones), como en las crisis epilépticas.

¿Cómo se pueden prevenir?

No se pueden prevenir. Hay que recordar que "como vienen, se van". Como algunos espasmos del llanto están desencadenados porque se ha reñido al niño cuando ha hecho algo mal o se le lleva la contraria, hay padres que intentan evitar estos episodios, no regañando a sus hijos. Es importante continuar corrigiendo su comportamiento y no ceder ante las rabietas. Los límites y las normas siguen siendo necesarios para que los niños se sientan seguros.

Modificado de: En Familia. Julio 2011

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